
Quizá sea mejor que deje de buscar en el aire la razón.
No hay más dura realidad ni más ley que la verdad y la dicta el corazón.
Y aunque vivo hasta el final nunca encuentro mi mitad.
Mi lucha es dura y vuelvo con los ojos cansados,
Y aunque vivo hasta el final nunca encuentro mi mitad.
Mi lucha es dura y vuelvo con los ojos cansados,
a veces de haber visto la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa sube al cielo buscándome
y abre para mi todas las puertas de la vida.
En primavera, quiero tu risa como la flor que yo esperaba,
la flor azul.
Ríete de la noche, del día, de la luna,
cuando vuelven mis pasos, niégame el pan, el aire, la luz, la primavera,
cuando vuelven mis pasos, niégame el pan, el aire, la luz, la primavera,
pero nunca tu sonrisa.